Todo
era oscuridad, sufrimiento, frío, tristeza y ruido… Su corta vida, unos
3 años, seguramente sirviendo lealmente a alguien que a cambio sólo
daba gritos y malos gestos.
Darlo todo a cambio de un frío suelo por cama y un trsite plato de comida, nunca una palabra amable ni un gesto de agradecimiento.
Cicatrices en su cuerpo que revelan dolor y escasos cuidados.
Cicatrices del alma que se ven en su mirada, las que más duelen y más
tardan en cerrar.
Nunca más volverá a sufrir, a partir de ahora sólo luz, calor, cariño, comprensión y compañía.
Calima se encuentra ya preparada para irse adoptada, estos meses de trabajo y rehabilitacion han dado sus frutos.
Ahora es una perra alegre, cariñosa, simpatica, muy sociable y por fin…ha recuperado la confianza.
Dicho asi parece que Calima lo tiene todo, pero aun le falta una familia, algo que solo tu puedes darle.
contacto: amigopeludo@yahoo.es

No hay comentarios:
Publicar un comentario